lunes, 13 de junio de 2011

La historia más bonita del mundo

Has picado. Te has dejado engañar por una publicidad engañosa. Porque esto no es la historia más bonita del mundo. Es otra.

Es la historia de los que vienen y van, de los que están y no se dejan ver. De los que encuentras en lo alto del camino cuando estás a punto de tomarte un respiro y te da por mirar hacia otro lado, para no ver las nubes de la tormenta que amenaza con llegar. Y justo cuando empiezan a caer las gotas sobre tu cabeza ves con claridad el miedo a preguntar si es demasiado pronto para volver a empezar a caer.

Es la historia de una historia sin principio ni final, la que me cuentan los oídos sordos, la que me esconden los silencios cuando miro y no estás ahí. La historia de un regreso a ninguna parte de la mano de un tiempo que no pasa mas que en un recuerdo de algo que quedó encerrado en una habitación sin vistas. La de una espera sin sala, en el vacío que viene cuando todo acaba y que nos recuerda que no, aun no hemos aprendido a decir adiós, ni hasta luego, ni vuelva usted mañana, por favor.

Es la que se repite alguna madrugada cuando quiero no pensar en ti y apareces por arte de magia disfrazada de sonrisa en una foto que no sé si llegué a hacer. En algo que no dije. En lo que no escribí. O en lo que dejé de pensar por no pensar de más. Es buscar la inspiración en algún papel arrugado por el paso de los aburrimientos, y pensar que sí, que lo volvería a hacer. Volvería a decir menudo día de mierda. Volvería a pensar pero qué gran final.

Es la historia de esa canción que sé que te recuerda a mi y que me permito el lujo de escuchar cuando quiero acordarme de ti.

Una y otra vez.

Y otra más.

jueves, 14 de abril de 2011

Aprendiendo a construir un corazón

Hace un rato el aire fresco me golpeaba la cara y ha hecho que me olvide de la incursión no autorizada que has hecho en mis pensamientos esta semana. Debería denunciarte. No se si es que creías que no iba a darme cuenta, pero lamento decirte que no me importa. Bueno, no. No lo lamento. Y la incursión tampoco ha sido para tanto, y no han sido más que un par de días. Pero lo que si es cierto es que estar paseando con el viento soplando en mi contra ha sido más relajante que una docena de caricias tuyas.

En realidad, lo que más he pensado es en un concepto intocable y frágil, no porque se rompa, sino porque no existe más allá de los pensamientos de las buenas gentes que lo desean y lo buscan en cada uno de los rincones de sus sueños. Esos sueños acaban llevando a cada uno al lugar que le corresponde y les enseña que no vale la pena seguir teniendo miedo a nada ni a nadie. Morfeo se encarga de guiarnos en un camino de ilusiones por las que no hay que pagar peaje alguno. Y menos uno con un precio desorbitado. Sabes, es más fácil de lo que parece. Solo hay que dejarse llevar un poco por la marea, y acabas volviendo a la orilla desde donde ves con perspectiva el rompeolas desde el que saltaste sin pensar en el más que posible golpe contra las rocas. En los sueños, todo vale. Y todo se puede.

Entonces es cuando a mi se me ocurre hacer caso a mis viajes oníricos y salir de casa mirando al cielo en vez de al suelo. Si llueve, te das cuenta antes. Si hace sol, también. La luz se clava en los ojos y nutre de vida al corazón. El riego, por aspersión, que funciona mejor y no da dolores de cabeza. Alguna resaca que otra, pero nada grave.

Así que me voy con ese sueño que noche tras noche me alegra el día. Me voy con ese sueño que día a día me hace más fuerte. Me voy con esa fuerza que me obliga a ser valiente. Me voy con esa valentía que me hace querer soñar mi sueño favorito.

Ese sueño.

El que sigue intacto.

domingo, 6 de marzo de 2011

Imbécil

Dicen que la palabra crisis viene del griego, y que significa transformación. También dicen que viene del japonés, que une dos símbolos que responden a peligro y oportunidad. Sinceramente, no me apetecía escribir. No se si es todo por una puta crisis creativa, falta de inspiración o que no soy capaz de encontrar un sinónimo de imbécil lo suficientemente pulcro y refinado para soltarlo de forma subliminal. Así que me quedo con el original.

Los originales son siempre únicos y soberbios; son los que tienen más fuerza y empuje, además de ostentar, en su mayoría, el excelso honor de ser los primeros. Pero siempre hay alguna mala copia que se cuela como algo bueno. Ahí entran en juego los pensamientos. Los impuros no, esos se generan a base de muchas horas de porno. Me refiero a los que te entran en la cabeza cuando estás enrabiado, rebosante de ira o, en su defecto, cuando olvidas si la que tienes delante es la cuarta o la quinta copa. A veces igual te da por preguntar si aquel primer pensamiento al que te aferraste tenías que habértelo tatuado en la cara para no olvidarlo y no volver a caer en algún juego extraño de esos que acaban siempre mal. Si. Imbécil. Me encanta cómo suena la palabra. Sobretodo si la dices muy alto.

En realidad, si gritáramos más, a lo mejor no hacía falta tener que repetir las mismas putas frases una y otra vez, nos ahorrábamos saliva, tiempo, y hasta un poquito de orgullo. Es que esto, una vez lo pierdes, cuesta recuperarlo. A veces, el intento de hacerlo es tan inútil como pretender hablar sueco leyendo un catálogo de Ikea. Además, sigue siendo una pérdida de tiempo. Y falto de originalidad.

En fin, esto va a ser original sólo al cincuenta por ciento, porque como llevo varias horas escuchando la misma canción, me ha dado por hacerla más clara traduciéndola y escribiéndola aquí. Aviso, por si alguien pensaba que era original de este humilde imbécil, y le he cambiado la fuente. Esto es el tipo de letra, por si algún jugador de tercera se cuela por aquí y no sabe lo que es. Que constructivo es esto de la informática, coño.

Ahí va.

Cuando sueñas con el corazón roto
despertarse es la peor parte
sales rodando de la cama, caes de rodillas
y por un momento, en el que casi no puedes respirar
te preguntas, estaba realmente ella aquí?
está derecha en mi habitación?
No, no lo está. Porque se ha ido....

Cuando sueñas con el corazón roto
darse por vencido es la peor parte
ella te acoge, con tus ojos llorosos
y de golpe, tu tienes que decir adiós
preguntando, te puedes quedar, mi amor?
te despertarás a mi lado?
No, no lo hará. Porque se ha ido....

De verdad, tengo que caer dormido
con rosas entre mis manos?
Amor, las cogerías si lo hiciera?
No, no lo harás. Porque te has ido....

Cuando sueñas con el corazón roto
despertarse, siempre es la peor parte.

JM


Ahora toca despertar.

Aunque no esté listo.